Hablando de todo

YO TE QUIERO, BENAVENT, COÑO. ¡TE QUIERO, COÑO!

Todos creíamos que estaba loco, pero no, Marcos Benavent, conocido en el norte de la India como Markusvedanta Swami Benavent, exyonqui del dinero, chamán del perroflautismo, antiguo gerifalte del Pepé, S.A., se ha caído de la mula como Pablo de Tarso camino de Damasco y ha renegado a bombo y platillo de su pasado mafioso. Arrepentimiento público, confesión, asunción de culpa, cancelación hipotecaria con el karma, hare hare, hare krishna, hare ranta y tiro de la manta, pasa el pedrolo, tronco, que va a salir mierda a punta pala. Perdón, señor juez, por el daño que voy a provocar, pero ahí van cuarto y mitad de grabaciones, para que vaya su señoría conectando con el cosmos y los golfos estos con el trullo.

Me da igual que profeses el krisnaísmo bengalí o el capillismo posturil, pero te lo tengo que decir, Benavent, coño: te quiero. ¡Vivan tus cojones, campeón! ¡Vivan los hijos pródigos! ¡Bienvenido a casa, Willy Fog! Viva el porro que te fumaste en Amsterdan, las yerbas olorosas que masticaste en el Himalaya, los cubatas de hiranyamaya y vino de palma que te hincaste en Nueva Delhi, los chutes de ayahuasca que te metiste en el Amazonas y las infusiones de dappo habu que bebías en Tokio. Me da igual, campeón, que te financie Venezuela, Corea del norte, el abyecto régimen iraní que pronto montará una refinería en Algeciras o los comunistas chinos que te comieron el coco en el Tíbet, te quiero, Benavent, coño, namasté, namasté y mil veces namasté.

Pero antes de entregarte en cuerpo y alma a tus talleres de yoga y tantra, a tus huertos de agricultura biodinámica, a recorrer las calles valencianas con tu flauta y tu perro entonando mantras de paz y amor libre, haznos un último favor, Benavent, campeón, anda, ahora que estás en conexión con el cosmos. Busca al otro Willy Fog del Pepé, S. A., ya sabes, al tesorero del partido, al de los sobres, y dale una ración de lo mismo que te metiste antes de regresar a Valencia y cantar por peteneras. También tiene pendrives y grabaciones a mogollón, tronco, anda, dile que se las largue al juez y que su karma quede en paz para siempre. Hasta otra, Markusvedanta Swami Benavent, campeón, Willy Fog. Paz, amor y felicidad, tronco. Namasté y ojito con los accidentes.

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